El amor no debería ser así
"El amor no debería ser así," -pensó ella- "el amor debe disfrutarse. Nosotros debemos disfrutarnos."
"¿Entonces qué dices?¿Que tiremos a la borda estos años.. este amor? -le preguntó.
"No quiero que me siga doliendo, no quiero que sigamos aquí por costumbre." -confesó en susurro. "No quiero, que al final de nuestras vidas seamos desconocidos. Nos merecemos una vida feliz con una persona que nos haga felices."
"Entonces dices que yo no te hago feliz. Que mis arrebatos de locura en la cama, mis espontáneos detalles y mis largas cartas ya no te hacen sonreír. Te he entregado mi vida y me he esforzado por nunca hacerte llorar. Has sido mi brújula este tiempo y te necesito para vivir.." -sin terminar su oración, ella lo interrumpe. "Y yo te necesito. Pero necesito que estés presente, no quiero 5 minutos de felicidad en la cama con 3 días de ausencia tuya. Tus detalles me enloquecen y tus cartas me extasían, pero no las he visto últimamente. Una brújula solo puede señalar el camino cuando sabe que hay un Norte a donde apuntar. A donde dirigirse."
Callado y pensativo, con una lágrima rodando por la mejilla finalmente logra encontrar sus ojos. Es una mirada que ablanda al corazón más duro. Su semblante lentamente cambia, ella siente de inmediato el ardor de las palabras que dijo. Quisiera no haberlas pronunciado, nunca haberlas pensado siquiera. Pero ya es muy tarde, el silencio se apodera de la habitación. Sus miradas no se despegan por un segundo. Las lágrimas fluyen libremente sobre sus rostros, por que ambos saben que sus vidas están a punto de cambiar.
"¿Entonces qué dices?¿Que tiremos a la borda estos años.. este amor? -le preguntó.
"No quiero que me siga doliendo, no quiero que sigamos aquí por costumbre." -confesó en susurro. "No quiero, que al final de nuestras vidas seamos desconocidos. Nos merecemos una vida feliz con una persona que nos haga felices."
"Entonces dices que yo no te hago feliz. Que mis arrebatos de locura en la cama, mis espontáneos detalles y mis largas cartas ya no te hacen sonreír. Te he entregado mi vida y me he esforzado por nunca hacerte llorar. Has sido mi brújula este tiempo y te necesito para vivir.." -sin terminar su oración, ella lo interrumpe. "Y yo te necesito. Pero necesito que estés presente, no quiero 5 minutos de felicidad en la cama con 3 días de ausencia tuya. Tus detalles me enloquecen y tus cartas me extasían, pero no las he visto últimamente. Una brújula solo puede señalar el camino cuando sabe que hay un Norte a donde apuntar. A donde dirigirse."
Callado y pensativo, con una lágrima rodando por la mejilla finalmente logra encontrar sus ojos. Es una mirada que ablanda al corazón más duro. Su semblante lentamente cambia, ella siente de inmediato el ardor de las palabras que dijo. Quisiera no haberlas pronunciado, nunca haberlas pensado siquiera. Pero ya es muy tarde, el silencio se apodera de la habitación. Sus miradas no se despegan por un segundo. Las lágrimas fluyen libremente sobre sus rostros, por que ambos saben que sus vidas están a punto de cambiar.
R
Comentarios
Publicar un comentario