Miradas
Sentada en ese banco, con su perfecta combinación de rojos en los labios, el vestido y sus tacones. Vaya que es una mujer que sabe captar la atención de todo el lugar. Es más, le gusta hacerlo. No puedo despegar la mirada de su insoportable cabello perfectamente ondulado y brillante. Tan natural, tan practicado. No es un vestido revelador, pero a la vez te enseña lo que te estas perdiendo. Lo que hay debajo. Tan inalcanzable y resguardado. No quieres que te vea observándola pero es imposible quitarle la mirada. Grabando cada detalle en tu memoria para repasarlo después. Quizás escribir sobre ella. Uh-oh. Tu mirada se cruza con la de ella. Rápidamente debes ver hacia otro lado, fingir que no la apreciabas. Ahora mientras finges interés por el cuadro de la esquina sientes unos ojos observándote, analizándote, desnudándote. Una gota de sudor recorre tu frente y se aloja en tu ojo. Así pasan segundos, minutos. Sientes la necesidad de mirar a otro lado, pero no pu...