La multitud
"La tarde fría en la plaza del pueblo, parecía un día como cualquiera. Y así lo hubiera sido, pero en la multitud vi el rostro que tanto me hizo feliz hace años. Tu rostro. Vi como caminabas plácidamente mientras el sol acariciaba tu cara y el viento se divertía con tu cabello. Te observe a la distancia, tan lejos de ti pero sintiéndote cerca una vez más. Y tus ojos cayeron en mi. Por un momento la multitud de la plaza se desvaneció. Solo estábamos tú y yo, mirándonos y deseando no hacerlo. Las memorias nos golpearon sin anuncio. Estábamos tu y yo. Los besos faltantes, las sonrisas sin razón, las lágrimas de tristeza. Todo volvió a mi. Anhelaba ir a tu encuentro y abrazarte, besar tus labios y tomar tu mano. Pero en vez de eso me sonreíste, y entendí la realidad. Eras feliz. Nuevamente tus ojos brillaban y los ojuelos en tus mejillas aparecían para alguien más. Y tomaste su mano. Después de asentar la cabeza brevemente, te sonreí de vuelta. Y vi algo en tus ojos...